Lobos viejos
fríos
nevados
azúles
cansados
dolientes
heridos, ajados, partidos
aúllan en mi alma
9/10/08
27/9/08
Soy tu sangre estoy en tu piel
No sé cuánto tiempo más esto será soportable
espero el día en que todo pierda su condicion de novedad
y la impresión de la sorpresa fugazmente rompa en un destello que rompa con la novedad del cambio inesperado
que todo pase a formar parte de mi vida
sin ataques, sin sorpresas que generen estados
que condicionen días y motivaciones
que todo sea tan inconciente como el primer respiro
cuánto tiempo más esto formará parte de mi memoria en condiciones absolútamente vejatorias
añoro la rutina
quiero volver a la concha de mi madre y empezar todo de nuevo
espero el día en que todo pierda su condicion de novedad
y la impresión de la sorpresa fugazmente rompa en un destello que rompa con la novedad del cambio inesperado
que todo pase a formar parte de mi vida
sin ataques, sin sorpresas que generen estados
que condicionen días y motivaciones
que todo sea tan inconciente como el primer respiro
cuánto tiempo más esto formará parte de mi memoria en condiciones absolútamente vejatorias
añoro la rutina
quiero volver a la concha de mi madre y empezar todo de nuevo
22/9/08
Eso es tuyo
esto es mío
nada es nuestro
ni hoy ni ayer ni mañana
ni los días que pasaron
y los días que vendrán
parecen seguir perteneciendo
a esta ansiedad
a estos escalofríos
a los silencios aterradores
a mandíbulas partidas
a disparos por la espalda
a mi espacio diluído
agigantado por tu ausencia
consternado por el desarme
el vendabál de nuestros sueños
caídos en batalla
muertos en nuestra iracunda guerra
irracionales golpes
violentos
macabros
desesperadamente desesperanzadores
esto es mío
nada es nuestro
ni hoy ni ayer ni mañana
ni los días que pasaron
y los días que vendrán
parecen seguir perteneciendo
a esta ansiedad
a estos escalofríos
a los silencios aterradores
a mandíbulas partidas
a disparos por la espalda
a mi espacio diluído
agigantado por tu ausencia
consternado por el desarme
el vendabál de nuestros sueños
caídos en batalla
muertos en nuestra iracunda guerra
irracionales golpes
violentos
macabros
desesperadamente desesperanzadores
20/9/08
21/8/08
24/7/08
Decidí desintoxicar
soñar, dormir
beber
calmar con lo que encuentre a mano
cuidar, cuidarlo, sin reproches
fumar sin remordimientos
trabajar menos
inyectarme baterías día a día
escribir, escribir, escribir, escribir .. e s c r i b i r
la locura de escribir donde sea
la locura de dormir a la hora que sea
alejar la inútil realidad que siempre viene a molestar
ser yo
estar con migo
escuchar, oír
llorar cuando quiero
comer cuando quiero
no me importa que no piensen como yo
ser yo.
11/6/08
Eres nadie y tus ojos azúles me quitan el sueño, eres nadie y el café me ha durado una semana, el reloj ha vivido más que yo, los cigarros no los siento. Eres nadie y yo acá esperando en la nada la luz histérica del teléfono, nadie y tu voz atrapa la mía, se corta, palidece, pierde fuerza, incoherente.
Eres nadie y escribo y duermo por las tardes, nadie y me acompañas en el camino, nadie y te siento en el hombro como la muerte. Como las últimas palabras del que agoniza se repiten una y otra vez, hora tras hora, ecos de alguna gotera que dejé pasar.
Nadie y te escondes tras mis párpados cuando intento dormir.
Eres nadie, plano, ausente ..nadie y me llenas
nadie y me tiemblan las manos
Nadie. Todo sediento de mi o de cualquiera que se te licúe en las manos. Nadie que dispersa pertenencia de los espacios, que entra e ilumina, que calma en la estadía, nadie igual a nadie, que angustia en las partidas, que me despeina en la ausencia, que sabe nada, del que se casi nada.
Eres nadie y escribo y duermo por las tardes, nadie y me acompañas en el camino, nadie y te siento en el hombro como la muerte. Como las últimas palabras del que agoniza se repiten una y otra vez, hora tras hora, ecos de alguna gotera que dejé pasar.
Nadie y te escondes tras mis párpados cuando intento dormir.
Eres nadie, plano, ausente ..nadie y me llenas
nadie y me tiemblan las manos
Nadie. Todo sediento de mi o de cualquiera que se te licúe en las manos. Nadie que dispersa pertenencia de los espacios, que entra e ilumina, que calma en la estadía, nadie igual a nadie, que angustia en las partidas, que me despeina en la ausencia, que sabe nada, del que se casi nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
