30/12/07

Yo estoy ahí y estoy aquí pensando en ella
estoy con ella en el siencio más profundo
estoy en medio de un dolor que arde como corte al limón
que se desborda como un río bajo la tormenta.

El viento insiste
y desarma todo a diario.

Y espero
espero la explosión de lo pequeño
que escuches
espero el rearme, el comienzo del universo
espero el sonido de su voz y las palabras que lo compongan.

Espero como sólo yo sé esperar
y camino bajo la luna cuadras enteras tratando de encontrarla
mirando el piso de reojo
pensando en el camino hacia ella
en títulos de libros
en drogas que no enfermen.

Espero el final feliz, los aplausos de pie,
la tregua,
la sagrada comunión.

Es la única que existe y sólo la tengo a ella.

Entro a la casa y la veo dormir
hay luz de luna, vapor y olor a vacío
las paredes estan saturadas de angustia
muchas historias se desprenden de ellas
trato de desvanecerme en el aire que respira
de escuchar frases entre sueños
me siento cerca
lloro
me duermo
depierto
tomo
lloro
me duermo.

11/12/07

¿Dónde esperaremos si el amor no llega? ¿Cubiertas de qué estas heridas?
Alberto Gil.

29/11/07

Después de que mi cabeza se levantó de la almohada y recobró su forma y color, abrí los ojos un poco pegados por el rimel, hice amagos de levantarme y algo me aplastó contra la cama otra vez, me la tapé con las manos y miré el techo… no era el mío, sentí burbujas en la garganta.

Un olor espeso a alcohol me hizo estirar la mano y abrir la ventana .. me costó un poco, como si la hubiesen corrido.

Moví los ojos hacia la derecha y hacia arriba, eso dolió.Cerré los ojos y ahí estaba, cristalizada, dueña de todo .. tan real:

Balanceándose en la hamaca del ante jardín y saludándome, invitándome a jugar, sonriendo con su boca roja girante. Yo acostada de espaldas con un libro en el pasto, mirando, bostezando.

Recordé el calor, el olor a pasto recién cortado, los mosquitos del verano, las gotas de la regadera que nos picaban, nuestros pies con barro, caminando, corriendo, las manos juntas, los juegos, los calambres de risa, su olor, algunos portazos nocturnos, la comida en la cama, los platos sucios, el pelo al viento en una roca clara, el dulce y el salado de sus comidas, sus ojos transparentes cuando él la hizo llorar, y mi rabia descontrolada cuando le tiré un tenedor en la frente por romperle el corazón. Mi brazo siempre atrapando el suyo, nuestros codos atrapados.

Vi el verano en el reverso de mis párpados, escuché la orilla del lago y sentí el gusto del vino en la noche.

Vi el mundo, vi su vida en mis manos, recordé esa mala idea y mis intentos malogrados por salvarla, supe en segundos del amor incondicional, de las personas imprescindibles, del miedo a la muerte, que la vida se va, que nada es propio, de los consejos que no escuchamos, de la eternidad junto a alguien, del fin de una estadía en el planeta.

Vi su pelo flotando bajo el agua, sus uñas azules, mis pies rotos sin suelo y los de ella flotando. Sentí como en los sueños esa dificultad para correr, el horror de no poder partir el mar, las ganas de haber aprendido a volar, la falta de respiración, comí lágrimas con sal. Me escuché pidiendo ayuda, le grité al sol, le rogué la luz.

Tiré a la orilla un cuerpo frío, la besé, le di mi aire, me endeudé con la vida y rompí la arena, canté la canción del verano, escupí los últimos pozos de agua que me quedaban en el estómago, pedí perdón y me dormí en su pecho, puse su mano vacía en mi cabeza. Supe que nunca me iría de ahí, que mi vida se había ido al horizonte junto a la suya.

10/10/07

Esperando comencé a jugar al equilibrio, a caminar recto por las líneas que dividían el pavimento, tratando de no perder. Hacía frío, no había nadie, eran las 12 de la noche, hacía más frío, todo de negro y yo iluminada por el único farol de la plaza. Reía de nada, me sentía un poco reina, un poco vagabunda. Libre, el centro de la ciudad era mío, miré al infinito muchas veces, estaba yo despierta y todo lo demás dormía, el mundo estaba indefenso ante mi estado de alerta, ante mi alegría, ante mi espera. Miré al horizonte y al reloj, al horizonte y al reloj. 15 minutos, 30 .. 45 ..

Caminé sobre las líneas, perdí poco, escuchaba Sur le Fil de Yann Tiersen y bailaba, giraba, saltaba, abría los brazos. Mi propia obra.

Me senté en una banca, abroché mi zapatilla, saqué el espejo, me miré y volví a mirar la hora, busqué cien pesos y un teléfono público, llamé .. Nadie contestó, no colgué el teléfono, se quedó girando solo boca abajo.

Me robé algunas flores del obelisco, las amarré con pasto para formar un ramo y lo metí a mi bolso, 1hr y 15 .. me tomé con una mano de un poste y comencé a girar, luego de otro, y de otro y de todos los de la plaza. Salté de banca en banca y me escondí debajo de una cuando pasó una patrulla.

Miré al cielo, miré los faroles, volví a ver la hora, miré el suelo y cerré los ojos. No va a venir.

Sentí el eco de las gotas cuando golpean el cemento, partían de mi cara y se reventaban en el suelo, primero una, luego otra, luego con más ritmo, se armaba la tormenta, sonaban truenos en mi garganta, una pluma recorrió mi espalda, el viento desordenaba todo. Recordé la infantil ansiedad de las horas pasadas, de la espera inútil, de mi risa individual, de mis insignificantes juegos. Vi la estupidez caer sobre mí, la credulidad, el desamor, la orfandad. Y lo vi a él, tan contento en cualquier otro lugar, olvidándose de mí. Caí sobre mi propio cuerpo.

Un perro vago se sentó a mis pies, lo miré a los ojos, comprendí que no era la única.

Me paré, sequé mi cara con las mangas del polerón, llamé a mi perro para que caminara conmigo, saqué las flores del bolso y las tiré en la banca.

1/9/07

Conmigo necesito dejar de ser yo, necesito alejarme de mi, me hago mal, por eso me empepo!
.y esa es la confesión! Nuevamente la infelicidad se ha visto eqilibrada en milígramos de paz.

La ausencia de mi cuando estoy sola me ayuda a estar tranquila, a respirar entre la realidad y la inexistencia del espacio. Estar lejos de mi es crea el mejor lugar en donde puedo habitar.

El sufre, yo lo sé, pero yo también .. y eso él no lo sabe, no le importa. Y verlo morir de a poco .. y verlo llorar tan sólo .. y verlo caminar tan lento .. y verme soportar sus rabias contenidas .. y ver sus arrepentimientos silenciosos en un sillón un café y un cigarro ..



necesito un alma boxeadora.

11/8/07

El cigarro se consumía sólo
fijas las pupilas estáticas ardían no se movían rojos los ojos y los paisajes comenzaron a fundirse unos con otros mostrando nada todo confuso mostrando su cara mostrando sus ojos entrometidos en dos faroles de la calle su voz en otras bocas en otros sonidos ruidos lejanos y una caída y un golpe en la nuca.

Desperté en la acera con una colilla en la palma
con su marca en el dedo
costra en el pelo
con los ojos abiertos.

12/7/07

Sé que en estos momentos él debe estar durmiendo
ni siquiera soñando
ni durmiendo conciente
recostado
tumbado
tirado
aplastado por todo
y encima de él sus historias
ausente de todo
presente en mi cabeza presente vigente constante circulante circundante
distante de sí mismo
cambiando alegrías por pastillas
por café
felicidad por un poco de química que arme el marco de sus sienes

Sé que debe estar durmiendo
eso siento
quiero
que duerma y que quizás
sin dolor sin resquemores se quede así
por el perdón
que este mundo le hace mal
que este mundo le hace daño
que no es un hombre que es un pájaro
una rama podada
mojada
vieja
añeja
podrida
a punto de desintegrarse, tirada en la vereda
caerá con el viento
caerá con mis gritos
con mis conclusiones
con mis análisis
se despeñará como la montaña más sabia
destruyendo todo a su paso
todos mis pasos
con mis dolores
leyendas de mis ausencias declaradas que lo harán perder
momentos
juramentos
increíblemente mágicos
mi mano en su espalda, en su enorme espalda en su triste espalda
en sus cansados movimientos que arrastran los pies
en su desconsolado dormitorio dolido por los pensamientos que ahí quedan, por las miradas que él deja en la pared, en el techo, las que atraviesan la ventana y que vuelven a mirar la puerta
una que está ahí
que no se abre
que no lo saca
que lo mantiene quieto
inquieto
dormido
eso creo
al menos eso quiero.