11/11/12

Razón de vivir

Se que nada sería posible sin tu pequeña y poderosa presencia entre mis manos, enredada en mis rodillas, dormida en mi pecho, húmeda en la tristeza, eufórica en la felicidad que te invade con las cosas más simples. Viendo el mundo desde mi espalda.

Solo en tus grandes ojitos brillantes me he visto, mis espejos de verdad. Me he visto ínfima y enorme, mil veces cobarde ante la historia, alejada de las circunstancias que me llevan a ser quien soy, y solo en esos espejos perdoné, comprendí, acepté y entendí que el amor es uno solo, que hay un solo amor que nunca hay que dejar ir, que solo a ese amor hay que abandonarse y en el perder la noción del tiempo, de los logros, de las metas, un amor no lineal, que se expande en mil direcciones que florecen con cada abrazo, con cada paso que te ayudé a dar. 

Mil veces me he equivocado hija mía, o quizás no tantas, y todos los días busco la forma de hacerte sonreír, todos los días busco ser mejor, una mejor compañera, una mejor mamá, una mejor trabajadora, una mejor estudiante, una mejor cocinera, una mejor lavandera, una mejor mujer. Me caigo seguido, pero me levanto antes de que te hayas despertado por la mañana. 

Me canso y a veces usas tus poleras manchadas, dibujo algoritmos con la economía de nuestra casa y quisiera comprarte mejores cosas, vendrán mejores tiempos. Muéstrame tus ojitos enormes, tu sonrisa eterna, tus manitos en mi cara y sé que eso es lo que te importa, eso es lo que me importa. 

Me rindo ante tus encantos como la mujer más conquistada, y lo soy, soy tu guerrera incansable, lucho con mis espadas de día y con luces de noche, con murallas en los oídos para no escuchar palabras que no suman  y con velos en el orgullo porque... porque sí. 

Si algún día nuevamente me ves llorar, es que me explota el corazón de tanto amor, si no me quiero levantar es que me pesa el pecho de felicidad, si grito es porque necesito que todos sepan que te amo y si me callo es porque te estoy escuchando...atenta, siempre. 

Esta guerra santa sí que lo es, Alicia, mi vida,  te juro que todo lo he batallado en el nombre del amor. 


9/9/12

Uno

Su cuello ya no tenía el mismo olor, un musgo podrido lo invadía.
Un pasto que otra plantó y que crece por los pliegues de su piel impregnando un olor que no quiero volver a sentir.

Sí, estuve ahí. Estuve antes, en medio y estaré.

Vivirás tristemente bajo mi hermosa sombra.

2/6/12

Creo que terminar así era un poco obvio. Nunca fui metódica, paciente o demasiado esforzada
no era yo la que iba a esperar el momento correcto o a la persona ideal
pero ella llegó y yo la hice llegar
y si hay algo que me sobra es fuerza
y ahora fuerza con amor y un montón de mierda para gritar por la ventana cuando nadie está escuchando.

No tengo un plan
no tengo estrategias
no tengo propuestas ni quiero tenerlas
pero no soy la más pendeja
ni siquiera pensaba volver a escribir en este lugar
menos escribir una declaración como si estuviera escribiendo poesía
pero así es, estoy acá, estoy viva, tengo la pluma y la plataforma
el papel, el rol, el don, mi vida y la tengo a ella
tengo el combustible
y me voy
me voy así de rápido, tan rápido como llegué.

2/5/11

Tú y yo en mí
te amo
la amo
los amo

15/10/10

No era yo
y ahora soy solo yo



.

18/9/10

Mientras el borde de las olas golpeaban mis rodillas, comprendí que él nunca había estado, que mis noches de ojos espantados habían sido todas en vano.
Sentí verguenza al recordar mis defensas, todas las que usé para conformar lo inconformable. Me atrapó el asco al oler mis manos y percibir esa mezcla de jabón que usaba.

Entendí que viví completamente adornada con falso testimonio, ridículamente disfrazada.

Llegaron con la sal a la piel herida todas las verdades, subieron a flote como peces muertos y se quedaron en ahí inertes, podridos, inmóviles.

Un perro blanco me miró, con un amor inconmensurable.

12/9/10

A veces, es la sangre quien habla
es el flujo verbal del torrente caliente que quema mientras baja
mientras corre hirviendo
a veces y casi siempre me ataca la conversión histérica
las ganas de arrancarme la piel
los latidos ruptores que me contraen los músculos
a veces tengo ganas de quedarme en carne viva, cruda, ardiendo roja brillante en medio de la calle
gritar con el tono del dulce clamor de mis anhelos que tengo ganas de...