25/3/09

Ese año el invierno golpeó duro, cambió todo, rompió mucho, botó cosas, armó otras
sacó, movió, aparecieron personas, desaparecieron amores
armó a su antojo un nuevo estado de las cosas, rompiendo con el antiguo orden del universo
Hace tiempo que un invierno no se sentía tan frío, tan hostil, tan amargo, tan angustiante, tan de ciudad, tan lejos de todo, tan ajena la gente, tan desconocidos todos, tan poco importantes.

Nunca él había dejado de estar, y precisamente ese invierno ya no estaba, hace tiempo que no estaba, y su ausencia, invisible a los ojos de todos, pude incluso tocarla.

Cada mañana fragmentos de frío se clavaban como esquirlas en la piel, esa piel que día a día perdía color, grosor, suavidad, temperatura. Muchas veces el llanto me acompañó en escenas inéditas, rodeada de la grotesca alegría de todos, intrusa, inoportuna, indiscreta, impertinente, tantos impertinentes, tantos sin sentido.

Al borde de la cama, al borde de otras camas, al borde de la calle, en las esquinas de las plazas vacías, paciente bajo los árboles hasta que perdieron el follaje.

El frío pasó, los dolores quedaron y el aire seco que tantas veces me detuvo la respiración dejó huellas, marcó con puntadas el paso del tiempo y designó un camino inalcanzable al dersvío humano. Ahora, como es de extraño todo, de desconcertante, de inútiles tantas cosas, de vacías tantas palabras . La verdad es que no importa cuanto hayas vivido
que hayas hecho
o dicho
a veces, y casi siempre, un acontecimiento, un solo movimiento, como una palabra en la poesía
como el primer párrafo de un cuento
entrega, llena, le da todo el significado a la estadía, mueve la mano que produce la escritura de las páginas de toda una vida
y determina para siempre
el ánimo de tus amaneceres
el modo, tu tono de voz
las formas de tu movimiento, tu manera de tocar
tu forma de aconsejar
la vulnerabilidad de tus sentimientos
la tinta de tus dedos.

23/1/09



[lejos
en el centro
de la tierra
las raíces
del amor]

9/10/08

Lobos viejos
fríos
nevados
azúles
cansados
dolientes
heridos, ajados, partidos
aúllan en mi alma

27/9/08

Soy tu sangre estoy en tu piel

No sé cuánto tiempo más esto será soportable
espero el día en que todo pierda su condicion de novedad
y la impresión de la sorpresa fugazmente rompa en un destello que rompa con la novedad del cambio inesperado
que todo pase a formar parte de mi vida
sin ataques, sin sorpresas que generen estados
que condicionen días y motivaciones
que todo sea tan inconciente como el primer respiro

cuánto tiempo más esto formará parte de mi memoria en condiciones absolútamente vejatorias

añoro la rutina

quiero volver a la concha de mi madre y empezar todo de nuevo


22/9/08

Eso es tuyo
esto es mío
nada es nuestro
ni hoy ni ayer ni mañana
ni los días que pasaron
y los días que vendrán
parecen seguir perteneciendo
a esta ansiedad
a estos escalofríos
a los silencios aterradores
a mandíbulas partidas
a disparos por la espalda
a mi espacio diluído
agigantado por tu ausencia
consternado por el desarme
el vendabál de nuestros sueños
caídos en batalla
muertos en nuestra iracunda guerra
irracionales golpes
violentos
macabros
desesperadamente desesperanzadores

20/9/08

Los motivos a través del tiempo no me han dado la razón
y por Dios que ha pasado
y el Diablo que lo ha gobernado
y has pasado
y ni las distancias que pactamos
o las ausencias que provocamos
pueden con el peso de una noche fuera de tus brazos ..

21/8/08


Mientras decidí abstraerme de la realidad y alejar la vista del mal doblaje humano que me rodea, ese que a veces desconfigura las voces con la imagen: Capturé el techo que hoy es mi ley

mi hogar

mi abrigo

lo mío.